domingo, 11 de diciembre de 2005
Inventario 26
“Hay hombre que luchan un día y son buenos.
Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.”
Bertold Brecht.
A la Muerte de Alejandro Meneses (1960-2005)

La imprescindible literatura.

Miércoles seis de julio del año dos mil cinco. Leo la quintacolumna del joven Mario Alberto Mejía. Algo raro tiene, en un párrafo cambió de voz, salió a relucir la poética. Anunciaba un lamentable suceso, el narrador Alejandro Meneses tomó vuelo a otro mundo. Jaime Mesa en Intolerancia Diario redacta En los días extraños; réquiem por Meneses. Un texto en honor del ausente. En este nos regala una verdad: Meneses aunque escribió dos libros no es Rulfo. Mesa, como lector pedía más. Otras columnas como el Tablado de la Farsa de Pimentel o Bajo el Sol (antes la Comedia) del amigo Roberto M. Garcilazo, nos regalaron recuerdos sobre el hoy desaparecido escritor.
Al siguiente día, una carta a Meneses, decía: Querido Alejandro: Tal vez mis palabras no te sean gratas, incluso en un viaje esperado que todos posponemos. Pero la muerte nos iguala. A todos. Te lo dije alguna vez en persona y ahora lo repito en público: eras nuestro mejor narrador. Tenías diablo, duende -si fuera poeta-, demonio, vamos. Ningún libro de cuentos escrito en Puebla iguala a tus Días extraños. Lo sabías. Quizá por eso. Pero no nos vamos a poner nostálgicos. Tú que odiabas la autocomplacencia. No pudimos comprendernos, en persona. Algo en mi ser te repelía. Y lo supe siempre. ¿Recuerdas aquella increpación en la Casa de Cultura? Yo te oí, desde mi admiración. ¿Supimos quererte? Puebla no quiere a sus escritores. Eso es claro. No los lee, de hecho. Yo tampoco te busqué, hubiese sido en vano. Lo mío te parecía vano, efímero. Y quizá tengas razón. No lo sé, tampoco. Alguna vez me dijiste efectista. Tú, que creabas atmósferas. Y las vivías. Sólo te copio, donde quiera que estés, lo que me escribió Roberto Bolaño antes de morir: "Ninguna inmortalidad literaria vale lo que la felicidad en la vida". Diviértete, maestro. Hecha por Pedro Ángel Palou García, contundente. El viernes de está misma semana (la pasada), nuevamente Mario Alberto Mejía en su celebre quintacolumna, hace una reflexión político-literaria-cultural, acerca de la carta del ¿efectista? Pedro Ángel Palou. Artículo duro en su contenido, pero veraz.

Honor a quien honor merece.

Esta columna y estas palabras seguramente son incorrectas, sobrantes, vanas y ridículas para algunos. Dirán que no tengo derecho de hacerle honores a Meneses. Pero aún así lo haré.
Puebla te extrañará, la narrativa poblana tardará en encontrar a alguien que te pueda pisar un cacho de sombra. Ahora tu obra seguramente cobrará más vida, siempre es así. Uno se muere y se empieza ser más reconocido. Tú ya sabías que eras bueno, tal vez por eso te fuiste con tres libros, sólo tú sabrás las razones por las que renunciaste a seguir publicando. Pero no fuiste ingrato con la ciudad que siempre amaste, como nos dijo Moisés Ramos, nos dejaste como herencia tus obras y desde luego a todos aquellos que fueron tus alumnos, quienes ahora llevarán más que tatuada en la piel las enseñanzas del escritor que murió como mueren los escritores buenos, de la manera más extraña, como recalcó Andrade. He de confesar que siempre quise ser tu alumno, para cuando intenté serlo ya te habías mudado a Planta Alta a seguir con tu escuela. Yo si te busqué, desgraciadamente un día extraño en otras tierras perdí sus Días Extraños y en otros tiempos Pimentel prometió constantemente pasarme Ángela y los ciegos, (cosa que dudo que llegue a pasar en estos tiempos). Tampoco fui tu amigo y en estos momentos mis palabras son nada para algunos, pero una cosa son las diferencias en las visiones en cuanto a la cultura poblana y otra la vida misma. Creo, tú ya sabías eso, por eso te dedicaste a escribir. Te fuiste logrando lo que todo mundo desea, ahora no sólo tus amigos cercanos te han dedicado palabras, sino también los extraños y los menos indicados hemos querido mandarte un mensaje, y eso sólo lo logran los grandes. Nos dejaste, seguramente te cansaste de este mundo, por eso partiste en busca de cosas nuevas, de algo mejor.
Meneses no es Rulfo, sería una ofensa para ambos, Meneses fue por sí mismo y Rulfo igual. Tampoco creo debemos caer en comparaciones y a cada quien debemos darle su lugar, Meneses se ganó el suyo, alcanzó su propia voz literaria, encontró su estilo y Palou también se ganó su lugar. Ellos comparten mucho en común, son los dos mejores narradores poblanos en la actualidad y han sido los únicos que no se quedaron como unas simples glorias locales, fueron por más y ahí están. Comparto la visión con Mario Alberto Mejía; Meneses, vivía a gusto tomando alcohol era como un Bukowsky poblano. Palou García es más ¿propio? Si quieren verlo de otra forma unos dirían que Palou escribe para las clases altas y Meneses para lo que antecede. Pero ambos desde su trinchera han hecho más por Puebla que cualquier “intelectual de abolengo”, llámese Miguel Campos o Eduardo Merlo. Creo también que el único político poblano que no se alejó de los escritores y de los verdaderos intelectuales fue Melquíades Morales, quien por cierto, según anécdotas compartidas por Palou García en un taller que daba en la Casa del Escritor, Morales Flores era una persona culta y de mucho respeto. En fin, esa carta de Palou García nos da mucho a reflexionar acerca del estado en el que se encuentra la literatura y la cultura en Puebla. Pero también las columnas y artículos vertidos a la muerte de Meneses, nos da otro tanto. En fin, columnas habrá tal vez para contradecir mi versión acerca de la verdad (que no la única, verdades hay demasiadas) u otro tipo de respuestas, pero insisto si la literatura poblana en la actualidad se gana un reconocimiento en el país lo será gracias a nuestros imprescindibles Palou García y Meneses. Ojala y nos alcancé la vida a las glorias locales y a los remedos de editores como alguien por ahí me nombró para agradecerles a estos dos escritores que nuestra literatura tenga voz y presencia en el país y porque no decirlo a nivel internacional como ya se ha encargado de hacerlo el ¿efectista? Palou García.

Inventario Sentimental.

Al final de este viaje / en la vida quedarán/ nuestros cuerpos hinchados de ir/ a la muerte, el odio, al borde del mar/ al final de este viaje/ en la vida quedará/ nuestro rastro invitando a vivir/ por lo menos por eso es que estoy aquí… Fragmentos de Al final del viaje, de Silvio Rodríguez.

 
posted by Alfredo Godínez at 5:34 p.m. | Permalink |


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